Profesor Lucas Rubinich

Palabras del Director de la Carrera de Sociología de la Universidad de Buenos Aires, Profesor Lucas Rubinich sobre “Dialogo y Sociedad”.

Buenas tardes, un gusto estar acá con todos. Realmente mis felicitaciones para los organizadores de un evento que en un contexto como el actual, creo yo, tiene características trascendentes. El agradecimiento a las autoridades de la Universidad de La Matanza, el agradecimiento a los trabajadores organizados que se han preocupado fuertemente por, digamos, dar cuenta de este evento (…) abrir el debate. El agradecimiento a las asociaciones de la sociedad civil que han, con su curso y con su fuerza también, contribuido a esto, principalmente a la Asociación Tojunto a quien siempre les agradezco su confianza.

En realidad no voy a decir mucho, quiero decir un par de cosas acerca de lo que me parece importante, de cómo uno podría analizar lo relevante de un tema como el que ustedes efectivamente saben que lo es y cómo se ha tratado acá. En realidad los problemas sociales son construcciones que se realizan en el marco de un debate abierto o no tan abierto entre distintos sectores de la sociedad. Y lo que acá ha ocurrido y que me parece importante es que, los sectores más relevantes de la vida comunitaria: el capital, el trabajo, las fuerzas vivas de una comunidad, se han planteado un tema que en algún otro momento tenía algunas características que, a mi juicio, despolitizaban la cuestión.

La responsabilidad social empresaria traída a la mesa por trabajadores, pequeños empresarios, organizaciones de la sociedad civil, politizan en el mejor sentido la cuestión de la responsabilidad social empresaria. Nosotros sabemos, y no hay que ser muy sociólogo para esto sino hay que tener un poco de experiencia y de paso por la vida, que las apelaciones individuales a los actores de una sociedad sirven de poco. Simplemente muchas veces son discursos que no tienen mucha significación. Y efectivamente la vida social es así. Los resultados se ven cuando después de los debates, después de las discusiones entre las distintas fuerzas que conforman una sociedad, uno puede encontrar resultados. Y la apelación en abstracto a la responsabilidad social empresaria puede no servir de mucho si esto no se arma en un espacio como el que se construyo acá, en un espacio de debate que se procura encontrar acuerdos, no simples apelaciones, porque sino las simples apelaciones muchas veces resultan en iniciativas interesantes pero que realmente despolitizan la cuestión. Iniciativas interesantes que simplemente están preocupadas por la buena voluntad que pueden tener potencialmente cada uno de los individuos y de los grupos involucrados en esta negociación. Y no se trata de eso.

Cualquiera de los compañeros que tienen obviamente mucha más experiencia en la vida política que yo, cualquiera de las personas que se preocupen por analizar lo social saben que lo relevante de esto es que las personas puedan sentarse a discutir y que, a partir de construcción de política de cada lado, logren imponer, digamos en el sentido de la discusión democrática, una mirada que sea beneficiosa a los grupos que están en condiciones de mayor subordinación. La responsabilidad social empresaria en abstracto no sirve de nada. La responsabilidad social empresaria, cuando los empresarios se pueden sentar junto a los trabajadores organizados y los trabajadores organizados pueden plantear con fuerza política sus reclamos, es otra cuestión. Responsabilidad social empresaria tiene que ver con este tipo de negociación que puede posibilitar, por ejemplo, modificar la legislación laborar, que pueden posibilitar, por ejemplo, lograr mejores condiciones de trabajo. En un acuerdo efectivamente entre el capital y el trabajo, pero un acuerdo en que todos los actores tengan capacidad política para sentarse con las mismas habilitaciones en una mesa de negociación. Por eso, me parece a mi, que en estos años quizás por transformaciones habidas a nivel político y cultural, a nivel internacional, muchas veces se ha despolitizado la cuestión social. Acá cuando se habla de responsabilidad social empresaria no se está hablando de pobreza, se esta hablando de la desigualdad social. Porque cuando se habla de la pobreza se habla de la pobreza desde un discurso filantrópico, desde un discurso respetable pero que es un discurso despolitizador. Digamos, un discurso politizador nos dice que el problema es la desigualdad social, que el problema tiene que ver con los criterios y las formas de organización que permitan a los compañeros que se encuentran en una situación subordinada social y culturalmente, puedan pasar a otro lugar social, cultural y económico. Ese tipo de discusión es la que me interesa y ese tipo de discusión, creo yo, que es la que ha habido acá, porque se han invitado y se han sentado los distintos actores en una comunidad que pueden construir políticas. Uno se puede sentar acá y apelar a la buena voluntad de un grupo social.

Uno se puede sentar acá y apelar, digamos, a los buenos sentimientos de las personas. La política, la organización social no funcionan así. Lo que tiene que haber es capacidad de construcción política para llegar a buenos resultados. Me voy a poner un poco complicado, pero cuando uno piensa en las transformaciones que ocurrieron en los últimos anos y que dieron como resultado una mirada antipolítica, en la que se descalificó a los partidos políticos nacionales, se descalificó a los sindicatos y muchas veces se descalificó con razones, porque había habido problemas dentro de estas organizaciones representantes del pueblo. Pero también es cierto que uno sabe que llevar a extremo esa descalificación da como resultado que se produzca un fuerte desequilibrio y que las fuerzas sociales queden al descubierto, en crudo. Los que tienen mayor capacidad económica contra los que no tienen capacidad económica y cultural. La mirada despolitizadora, la mirada antipolítica es una mirada que perjudica a todos aquellos que están en un lugar menos favorecido dentro de la estructura social. Nosotros, creo, que cuando se sientan acá el conjunto de los compañeros que representan a sectores a fuerzas vivas de la comunidad, como se dice, creo yo que están encontrando los caminos más interesantes para lograr algún tipo de resultado. Decía, me puedo poner un poco complicado y mencionar que las transformaciones culturales de los últimos tiempos tienen que ver con lo que - pero no es tan complicado - los sociólogos a veces decimos: una idea de comportamiento, como si el comportamiento social no estuviese determinado. ¿Qué es lo que da como resultado la victimización de las víctimas?. Es decir, ¿quién tiene la culpa?. Para decirlo en estos términos un poco más sensacionalistas, ¿a quién se le hecha la culpa por, muchas veces, problemas que tienen que ver con la delincuencia juvenil? Esos problemas deben ser analizados en relación, deben ser puestos en función de las situaciones políticas más generales, no se debe victimizar a la víctima. Un pibe que tiene un grave problema porque tiene no solo pobreza, porque sino es una idea muy ingenua, tiene una situación de desestructuración social, de descomposición social, de afectación del grupo familiar. Ese pibe que como resultado de esa situación comete delitos, que obviamente deben ser castigados, ese pibe en un contexto como este es una víctima y uno debe tomar esos ejemplos para poder reflexionar críticamente sobre la realidad social. Y esas miradas que le echan la culpa a los individuos concretos de transformaciones estructurales más generales son las que se habían transformado en corrientes en los últimos años. Esas miradas son las que dan como resultados un tipo de acción social que esta pensando exclusivamente en la ayuda de los que tienen más hacia los que tienen menos.

No señores, no hay ayuda de los que tienen más hacia los que tienen menos. Lo que debe haber es el ejercicio del derecho ciudadano de todas las personas, para que se les respeten sus derechos ciudadanos. Yo no necesito, aunque celebro que exista la buena voluntad de esas personas, lo que yo necesito es que ese hospital público me permita ejercer mi derecho a la salud, no necesito que me venga a atender una dama de la asociación filantrópica. Necesito que existan instituciones públicas. Bueno, simplemente voy a terminar y voy a decir que lo que me parece más importante de este encuentro, insisto, lo dije antes, es que este encuentro es politizador. Si nosotros seguimos sosteniendo la mirada antipolítica, algunas personas que votan todos los días porque tienen mayor capacidad económica y mayor capacidad de habilitación político cultural - pero eso es así en todas las sociedades -. Cuando los grandes partidos nacionales tienen fuerza, cuando los sindicatos tienen fuerza, ese desequilibrio profundo se reduce. Así que reposicionar a los actores relevantes, politizar el debate es una apuesta que, sin lugar a dudas, va a contribuir a restablecer un proyecto nuevo de nación.

Entonces en ese sentido es que felicito a los compañeros que han organizado esta actividad y les agradezco a todos.

Muchas gracias.