Jornadas Cuatripartitas de Responsabilidad Social Empresaria

Consenso y Compromiso Evolutivo desde PYMES, Trabajadores, ONG´s, Estado

Exposición de Darío Díaz.
Primero quiero felicitar a los inspiradores y convocantes de estas jornadas, no solo por el tema sino también por la convocatoria al diálogo de sectores con intereses enfrentados y en un país bastante deteriorado, donde están deteriorados todos los lazos sociales para el diálogo, como secuela del liberalismo. El hecho de encontrar un ámbito donde pensar más allá de las expresiones, que como funcionario después más adelante les diré las opiniones, y en qué estamos trabajando sobre estos temas. Primero está aquello del ciudadano, que realmente me veo reconfortado, y no por devolverle la gentileza, porque a Gerardo me quedaría horas escuchándolo y yo que he tenido la oportunidad de conocerlo, no solo en el debate de las mesas de trabajo con la función específica, sino como en las cenas y en muchas sobremesas donde aparecía el militante y el observador privilegiado de los pueblos latinoamericanos, que puedo disfrutar al pensador y al hombre más comprometido, más allá del funcionario de la OIT. Les agradezco también el honor de haberme puesto al lado de Gerardo Castillo y también del ingeniero Martínez, a quién sé uno de los funcionarios más comprometidos en tratar de sacar a este país de este atolladero en que estamos metidos.

No quiero aburrirlos sobre este diagnóstico de las consecuencias y las secuelas del neoliberalismo, porque antes de abordar aquellas cuestiones que tienen que ver con la gestión del Estado y cómo el interés de los empresarios, el interés de los trabajadores, deben combinarse, articularse y coordinarse con las políticas del Estado; hay consideraciones previas que debemos hacernos como argentinos y como ciudadanos. Porque es cierto que nuestra problemática, la de los argentinos, no está alejada de los problemas que viven los demás países de Latinoamérica. Salvo por una diferencia pequeña, que no nos hace ni más elevados ni más desarrollados que ningún otro pueblo latinoamericano, tampoco inferiores, pero fueron etapas históricas distintas. De un país que nos creíamos más Europa que Latinoamérica, y hay veces que en algunos ámbitos hoy lo siento más cerca de Zambia que de cualquier país latinoamericano. Hay una diferencia quizás que es la que se observa en la problemática social, que es por qué enormes sectores de la clase media argentina pasaron de estar incorporados a un sistema con determinada calidad institucional y determinada regulaciones, con una fuerte presencia del Estado, para que después de diez años de neoliberalismo, hayan roto tanto, hayamos roto tanto el contrato social, que ya no respetamos ni el reglamento del truco. No solamente la Constitución, las reglas laborales. El porqué nos han vaciado y en esto cuánto podríamos hablar de la responsabilidad social empresaria de los medios de comunicación, de Neustad cuando empezó con Doña Rosa y la visión del usuario, y nos vació el coco a todos porque lo que rompió fue el contrato social.

Entonces como ciudadanos lo primero que tenemos que recomponer es aquello que está abajo y que tiene que ver con los afectos, que hay que empezar a reconocer el otro para poder empezar a hablar de regulaciones, para poder empezar a recomponer el diálogo. Entonces, como ciudadano, tengo muchas más dudas que certezas para plantear. Porque en la medida que vamos abordando la problemática, he sido un observador privilegiado del movimiento social, porque he estado colaborando con la Secretaria General de la Presidencia en el Gabinete de Crisis, y donde hemos estado en una negociación permanente con el movimiento piquetero y el movimiento social, buscando soluciones a estos legítimos reclamos de millones de desocupados. Y hay unos, podría hablarles horas de las experiencias que me han enriquecido notablemente más el espíritu, quizás, que intelectualmente, porque he encontrado quizás lo más noble de la sociedad. Y , si algo rescato y que coincido con lo que dijo el ingeniero Martínez y lo que dice Gerardo, es que ya no creo más en las invocaciones ni en el voluntarismo.

Pero a pesar de eso no puedo desconocer que he visto de las actitudes más nobles, aunque los desocupados, los pobres, los aborígenes tengan las mismas miserias humanas que cualquiera de los empresarios más exitosos de este país. Creo que las actitudes más nobles que yo he visto en estos sectores más postergados de la sociedad, en cuanto a tender la mano al prójimo, en busca del lazo solidario, no lo encuentro en estos señores de saco y corbata tan exitosos en esta sociedad. En ellos todavía existe un contrato social, quizá obligados por las circunstancias. Pero si bien no creo más en voluntarismos ni en discursos éticos, sí, no puedo dejar de reconocer por mi experiencia, que a pesar de las miserias del ser humano en esos sectores tan postergados he visto y he encontrado las actitudes más nobles para poder reconstruir una sociedad y los lazos solidarios de una sociedad. Pero encontrar soluciones, lo que planteaba Martínez, hay ciertas características de la población del país que fueron consecuencias de estas políticas neoliberales. Cuando uno, y hay distintas visiones ideológicas, yo planteo desde mi visión, en cuál es el rol del trabajo en la historia de la humanidad o en la evolución del hombre, y si aquellas características que defendían al habitante, primario, primigenio de estos territorios, los aborígenes, que vivían de la caza y de la pesca, tenían en ello determinada cultura y determinadas relaciones sociales y determinados criterios, y determinada, criterios religiosos y criterios de armonía para con la naturaleza; en una cultura, producto también de una relación con el territorio y producto de su modo de supervivencia. Se fueron desarrollando con el arado y con la relación y la creación de instrumentos de producción, otras culturas que se desarrollaron después en la Era industrial, y esta era post-industrial con la revolución tecnológica, las comunicaciones, la informática; culturas absolutamente distintas, que ya los que tenemos canas o somos abuelos vemos en nuestros nietos una cultura diferente, que surge de su relación con la PC, con la computadora. Algo tan simple pero que está comunicado con el mundo y que indudablemente se está gestando una cultura distinta. Pero esto era lo que en la Argentina podemos decir sobre todo de las culturas conocidas que teníamos, movimientos aborígenes que seguían viviendo de la caza y la pesca, mínimamente porque les sacamos todo el territorio. Tenemos sectores agrarios, algunos muy atrasados, otros avanzados o la Pampa Húmeda con grandes inversiones por el nivel de renta que permitió la tierra, con grandes desarrollo de explotación agropecuaria, pero con sus características de estas poblaciones y con una cultura muy arraigada en lo que es la Pampa Húmeda. Y los grandes conglomerados urbanos de los obreros industriales que imprimieron una cultura distinta donde el sindicato, la organización sindical de los trabajadores, tienen una cultura de sociedad extendida al deporte, extendida a la vida social, extendida al teatro, al arte.

Pero he aquí que nos tenemos hoy una categoría que no tiene que ver con ningunos de estos estadios culturales, generados por el desarrollo de las fuerzas productivas. Es que tenemos a los hijos y a los nietos de quienes fueron obreros, que tuvieron su casa, que tuvieron su automóvil, y que hace tres generaciones que no trabajan, que fueron expulsados de la cultura del trabajo, pero que no fueron a vivir de la caza y de la pesca, que no fueron a vivir a la producción en la tierra, que no están ni siquiera en los servicios más elementales. Viven de la indigencia y donde el trabajador más capacitado, el más comprometido es el cartonero. Los hombres viven en una actitud parasitaria, desde el punto de vista de la economía, pero también con determinados rasgos culturales, donde no es tan fácil o donde estamos viendo cómo el impacto de estos progresos hace extremadamente difícil imprimirle una cultura de la producción. Es decir, hay muchas organizaciones piqueteras que lo que nos piden son planes Jefas y Jefes. Entonces “No, planes Jefes y Jefas no”, tenemos que colocarlos en la producción, cooperativas todas las que quieran, manos a la obra y todos los planes que hay, pero que generen producción. Y la respuesta de muchos es: “es que no saben agarrar una pala”. Y entonces no es el tema: “bueno te enseño con capacitación a agarrar una pala”. No, no es el tema del oficio de agarrar una pala. Es la cultura de sentarse con otro a cavar una zanja. Es de reconocer al otro. El rompimiento de los lazos sociales y la cultura del trabajo, al hombre le llevó dos mil o tres mil años de cultura. Hay enormes bolsones en los conglomerados urbanos que no tienen la cultura, pero no porque sean vagos, sino porque han desarrollado durante tres generaciones una cultura distinta. Y entonces encontramos y digo porque lo mencionó Martínez, y algo de esta mención para que abordemos la exacta dimensión de la problemática que vivimos en confrontación con la realidad social que hoy tiene el país. Y porque Gerardo, con esta claridad con que nos expresa esta problemática de negociación entre los sectores estructurados de la sociedad, pero hablamos de una Argentina que hoy tiene la mitad viviendo en la pobreza. Un 16, 17% de desocupación, sin contar los que están dentro de los planes Jefas y Jefes. Y estos niveles de desocupación rompen con cualquier regulación que se pretende de las relaciones laborales, porque nos rompen los lazos solidarios entre los propios trabajadores.

Y cuando estamos desarmados y desarticulados, y en definitiva todo esto ha sido funcional y producto de las políticas neoliberales, porque también nos destrozaron al Estado como instrumento de expresión colectiva que regule y estructure el concepto de patria que es lo que nos unía como lazo solidario. Y hoy parece demodé o parece romántico hablar del concepto de patria. Pero no como nos enseñaron algunos milicos que era un concepto vacío, sino ese sentimiento que nos unía no solo para ver jugar a la selección, sino que nos identificaba como un ente colectivo que nos daba identidad como pueblo. También nos vaciaron de ese contenido. ¿Y quiénes fueron los beneficiarios de esto? Las grandes empresas internacionales y algunos pícaros internos que vivieron al amparo y en complicidad con ciertos sectores, también expresiones en nuestro propio pueblo porque los dirigentes estaban representando más al interés de ellos que al interés de la gente. Y yo no puedo obviar esto como disparador porque no tengo certezas, pero si tengo dudas sobre esto. Y estas dudas creo que las estamos tratando de reflejar en lo que este gobierno que me ha convocado, en el cual participo y lo estoy haciendo con absoluta convicción y con fuerza, porque, y me voy al temario propuesto sobre este tema cuando hablamos de actividades y progreso Cuando hablamos actividades y progresos ¿qué es lo que encontramos? Encontramos durante estos diez años, doce años anteriores, muchísimos programas de financiamiento internacional, con todo un verdadero festival de créditos internacionales, otorgados para distintas finalidades, y con muy dudosos resultados. En este sentido, yo he participado de todas las reuniones con las provincias tendientes a identificar necesidades y fijar prioridades para las nuevas asignaciones de estos créditos.

El Ministro Aníbal Fernández en ese sentido ha sido absolutamente claro, que las prioridades las va a determinar el Estado argentino y los Estados provinciales, y que basta de consultoras que terminen despilfarrándose estos fondos que nunca llegan destino y que nunca vemos los resultados. Esto genera tensiones ¿por qué? Porque hay intereses atrás, no solamente los intereses del endeudamiento, y de restringir, y de hacer más vulnerable esta nación ante las decisiones o los intereses de otras naciones; y no por las gestiones más prosaicas, domésticas, mezquinas, chiquititas de la complicidad entre consultoras internacionales, consultores nacionales y dirigentes; sino porque uno analiza el paquete como viene armado y está cediendo mucho más a intereses de neto corte internacional que a los intereses que tenemos nosotros. Es la primera cuestión ligada a esto, ligar el financiamiento internacional al interés nacional. Y ligarlo al interés nacional, en esto no quiero sobreabundar, porque se explicó y se dijo claramente. Es imposible prescindir de empresas multinacionales, pero tampoco podemos prescindir de fijarles y negociar con ellos las condiciones en que deben desenvolverse, por supuesto que lo van a hacer por dinero, por ganancia, por la renta, pero deben conciliar esa renta y esa ganancia también a un interés nacional, a un interés del Estado prefijado y predeterminado. Porque el hecho que sea el mercado el que lo regula, nos expone a nosotros a la voracidad de sus intereses que no tienen límites, que no tiene límites como no los tuvo la Forestal que nos desbastó millones hectáreas en Santa Fe y en Chaco, se llevó el tanino y ahí nos dejaron muñones de los árboles y de los quebrachos en terrenos que los convirtieron en inútiles, porque la labor de sacar las raíces lo hacía extremadamente cara.

Esa es la voracidad de las empresas multinacionales. No podemos prescindir, tienen la tecnología, tienen el conocimiento, manejan y regulan el mercado internacional. Pero creo que hay una actitud que ha comprometido el Presidente Kirshner, de ponernos de pie y negociar con ellos desde otras condiciones, no mirar al pueblo argentino desde el escritorio de estos funcionarios de empresas multinacionales, del Banco Mundial o del FMI, sino mirar el escritorio de este lado y del interés de los argentinos. Pero asi sí podemos buscar un compromiso de la pequeña y mediana empresa.

Sí es imprescindible, porque la pequeña y mediana empresa, aquella que reconstruyó Italia después de la Segunda Guerra , y es el 76% del producto bruto industrial de Italia, basado y desarrollado sobre relaciones laborales absolutamente protegidas y que le ha dado estos estándares al pueblo italiano. Lo pongo como un ejemplo, no sé si será el mejor, podríamos hablar de otras regulaciones quizás mucho más fuertes en Noruega, en Dinamarca o en Suecia. Pero sin el componente y el rol que tuvo el Estado italiano en su relación con la pequeña y mediana empresa, para llegar a ser la quinta nación industrial que es hoy Italia ¿Y esto es porque los pequeños y medianos empresarios son más buenos? No. Porque sus necesidades y su compromiso social en el desarrollo económico, lo lleva a un mayor compromiso con sus trabajadores. No todo es necesariamente, los hay quienes piden el esfuerzo de los trabajadores y que se pongan la camiseta de la empresa, pero cuando las cosas van mal ellos terminan ricos y las empresas quebradas y los que no pueden cobrar sus indemnizaciones son los trabajadores. No hablo de esos pequeños y medianos empresarios que los hay, hablo de los muchos empresarios (...) en ese tobogán donde da más para la carcajada que para tomarlo con seriedad. Pero ahí también se nos escapó a los argentinos una cuestión, que creo que tienen bastante que ver con el vaciamiento cultural que nos hicieron. De la Rúa fue a inaugurar a una fábrica de Árcor en Córdoba y habló de la importancia del papelito que envolvía y que Árcor había investigado y logrando que el papelito no se pegue y de había dado competencia internacional. Yo me acuerdo cómo durante una semana como los medios, todo el mundo se rió de la estupidez, pero el hecho simple de aquello que nos da la competitividad, y que es una gran empresa que nació bien de abajo de un empresario a quien (...) Pagani tuvo un gran compromiso con sus trabajadores, se desarrolló y enriqueció a su familia (...) nosotros nos estábamos burlando de aquello que nos puede instalar en el mundo del comercio internacional, que es generar conocimiento, generar técnicas, (...)pero nosotros lo tomábamos para la chacota, durante una semana claro, porque daba más para divertimento (...). También quiero decir que así también se nos escapa aquello que es el desafío (...) que en los programas internacionales, como en el presupuesto nacional, tienen intereses que no tienen que ver con el desarrollo o con el interés nacional, cuando vemos que el FMI nos está planteando un superávit fiscal del 5% creo (...)que pagar la deuda.

No quiero aunar en esto pero también es cierto que tampoco quiero volver a un Estado de pésima gestión, ineficiente, ese Estado que cuando vamos a hacer una gestión a un organismo nos convierte en reclamantes, porque debemos mejorar la calidad de gestión del Estado y en esto sí creo que los trabajadores del Estado debemos hacer un gran esfuerzo para ponernos de a servir al pueblo argentino y tratar de sentirnos protegidos por el pueblo argentino, desde el empleo que nos dan. Esa debe ser la única esfera de compromiso por parte del Estado, donde creo que debe haber una dosis de voluntarismo y es que o reconstrucción de una sociedad mejor. Y en esto creo que la descentralización de los presupuestos, la coparticipación manejadas por las provincias, y las provincias descentralizando con los municipios, es lo que le debe permitir a los municipios articular con la pequeña y mediana empresa. Y en esto me remito a los que mencionaba de Italia, el créditos para la PYMES que en Italia lo manejan las (..). Esto por menos de 2000 o 3000 habitantes, manejando el crédito a la vivienda, el crédito de la pequeña y mediana empresa, subsidiando o apoyando importaciones, y manejando las economías entre la regiones de las industrias (...) en la descentralización de los presupuestos y la participación, dentro de las comunas, porque no hay mejor control de aquellas poblaciones que están cerca de quienes toman las decisiones. Porque basta de los empresarios pícaros que lejos de las decisiones han conseguido y usan el Estado para las prebendas, porque se lo están pidiendo a un funcionario o a un vice de un bando del Estado, pero muy lejos del municipio porque están alejados de los controles que podemos tener nosotros como ciudadanos. Creo que hay un mecanismo, no creo en voluntarismos, creo en mecanismos estructurales que le permitan acercar a la gente y al ciudadano, al control de la gestión del Estado. Porque nada mejor que el ciudadano que ve a su vecino y conoce las condiciones en que se desenvuelve. Si le han otorgado créditos cómo vamos a transparentar la gestión pública dentro de este país (...)creo que de esto el compromiso de los empresarios de las PYMES (...) que se puede sustituir hoy y que miles casi millones de argentinos adolescentes no han cumplido la escolaridad, que es el otro elemento Gerardo que quizás(...) de los demás pueblos latinoamericanos que Argentina tenía un altísimo nivel de escolaridad y hoy nos caracteriza un altísimo nivel de deserción escolar. Esa desarticulación del sistema educativo, el principal componente que nos permitiría ser una nación competitiva, que es el conocimiento, y fortalecer las estructuras para tener población con conocimiento, con la base escolar necesaria para el desarrollo de la tecnología, de nuevas empresas y nuevos emprendimientos. Es un de los desafíos en el cual la PYME debe desarrollarse.

Ayer fui a buscar el auto al taller y me decía el mecánico: “tengo que tomar un chico y no sé cómo hacer” necesito por lo menos un aprendiz” , dieciséis años, pero si le tengo que pagar me cuesta mil pesos, no puedo pagarlos ¿cómo puedo hacer si viene un pibe y me ruega, me ruega que quiere aprender? Y esto es cierto basta de la explotación en el trabajo infantil. Pero uno de los desafíos que me he propuesto en la secretaria, es volver, lo planteo de otro modo, es terminar con estas políticas que tienden que políticas regionales dejen de ser atractivas para os colonos y para los hijos de los trabajadores del surco, para los trabajadores de las economías regionales y todos vengan a migrar porque les resulta ,aún en las peores de las indigencias, más atractivo, estar en un conglomerado, que quedarse a trabajar en Santiago del Estero, el Salta o el Tucumán.

Y este yo creo que es uno de los desafíos más importantes en el cual queremos involucrar a la PYME, no desde ninguna invocación patriótica, sino desde negocios racionales y rentables porque aquellos que, Adriana que está acá presente lo conoce porque estuvo y fue funcionaria de la Caja de Subsidios Familiares, aquello que hizo Cavallo en el ´92, ´93 de quitar las asignaciones familiares y los convenios de co-responsabilidad, dejó una enorme transferencia de recursos que había desde la masa salarial de trabajadores industriales, destinadas a las economías regionales, y aquellos que estaban trabajando en el cultivo del algodón, en la recolección de la naranja en la estación, pero que se venía cubriendo con las asignaciones familiares que era su mayor ingreso. Al abandonar eso, lo único que hizo fue expulsar de economía doméstica, con algún nivel de sustento económico, hacia los grandes conglomerados urbanos, a que sean indigentes sin trabajo, parasitariamente en la economía, y presionando en un Estado absolutamente mal gestionado y sin recursos para atenderlos.

Para nosotros volver a las cuencas hídricas, el desarrollo de las cuencas hídricas, la orientación de los créditos internacionales, la reformulación del presupuesto y la coparticipación, queremos volcarla a que la Argentina vuelva a ocupar su territorio, a repoblar el interior del país. Y ya le digo, no como una conquista del desierto, porque ya no es el desierto, gran parte del territorio está ocupado por los Túnner y por muchas inversiones internacionales que se están quedando, incluso, hasta con los Esteros del Iberá, el tercer acuífero del mundo y de los más importantes hoy estratégicamente, ya no lo manejamos los argentinos.

Si seguimos abandonando y concentrando grandes masas de indigentes de los conglomerados urbanos, lo que vamos a encontrar es que no vamos a tener atención desde el Estado ni contención social para ellos, y un enorme territorio, riquísimos en recursos naturales, sin empresas que las están explotando. Ésto es lo que nosotros vamos a buscar desde el atractivo económico, el desarrollo con la PYME de las economías regionales, volver a generar un atractivo en éstas, que no necesariamente en las tareas primarias, agrarias, el turismo, la construcción de viviendas, la construcción de obras públicas, la producción frutiortícola, la producción de cereales, diría como último elemento, deben ser proyectos atractivos para volverá repoblar el país. Y creo, que hay muchos más desafíos por delante, pero para redondear y para terminar los dejo, es que lo que estaba diciendo es el otro esfuerzo que estamos haciendo, lo que estaba diciendo el ingeniero Martínez es similar a lo que me plantea la Secretaria de Ciencia y Técnica, que también me invita a participar de la elección en programas que tienden al mejoramiento de la calidad de vida de la población, algo tan abstracto que tiene financiamiento internacional.

Pero el viernes me voy a enterar a la mañana cuál es el nivel de legitimidad que tienen estos proyectos. Esto es la dispersión dentro del Estado, que tiene más de cien programas de financiamiento internacional, muchos de ellos están absolutamente yuxtapuestos, aplicados por organismos distintos, en poblaciones distintas, en lugares distintos y con resultados absolutamente distintos, si es que alguien llega a mediarlos. Es decir, el poder integrar nosotros desde la Secretaria de Provincia con todos los estados provinciales, la articulación de todos estos programas que tienen que ver con el desarrollo social, con el Ministerio de Trabajo en el desarrollo del empleo, pero también con ciencia y tecnología, con el INTI; dos organismos esenciales en todo esto, porque ¿saben cuál es la mayor preocupación que tenemos con el movimiento social? Es que se organizan las cooperativas y no tenemos gerentes, es decir, no estoy hablando del gran gerente, estamos hablando de aquel que organiza la cooperativa, y que va a sacar el CUIT, aquel que tiene que hacer la factura, el remito del control, de existencia. Es decir, nos falta esos niveles de conocimiento básicos para poder organizar a trabajadores que llevan veinte años y nunca han trabajado, no conocen la cultura del trabajo. Hoy la investigación de la gran tecnología pero también la formación del pequeño gerenciamiento social, son desafíos que tenemos por delante. Pero no me quiero extender mas, quería hablar un poco mas de esto, desde mi experiencia con el movimiento social, pero yo creo que he tomado mas tiempo del que tenia pensado.

Les agradezco la invitación

Pregunta.-

Yo diría que la identidad es ulterior a la intelectualidad. Por supuesto creo que desde lo afectivo el hecho de la identidad y del sentimiento, primero por la familia, segundo por la aldea, por la región y por el concepto patria en definitiva. Es lo que nos mueve como seres humanos. Es lo más elemental del ser humano. El estadio que les sigue es el estado del conocimiento del desarrollo intelectual. Yo no los desmerezco, pero es cierto que entre el sentimiento y el intelecto, me quedo con el sentimiento.

Pregunta.- “Quería preguntar, si en su momento un ente regulador como CASPI, que fue la Caja de Subsidios para el Personal de la Industria, que ellos eran quienes controlaban en si a las empresas, cuando no, a lo que correspondía a los derechos de los trabajadores. Bajo una responsabilidad social empresaria y sus pactos globales ¿cómo es que se pueden controlar hoy en día? ¿Qué ente los puede regular? Porque antes existían esas cajas, que fueron desarmadas a través de previsión y eso lo ha tomado economía, era alguna manera de manejar los fondos, ¿verdad? Desde la Quiaca hasta Tierra del Fuego. Entonces, ¿Cómo ahora se puede regular esto? Porque no son cosas simples, pero tenemos que estar en conocimiento, entonces, bajo la responsabilidad social empresaria ¿cómo se controlaría?

Una de las virtudes de la responsabilidad social empresaria era precisamente el de las cajas de subsidios familiares. Las casa surgen, no como lo quieren hacer suponer los liberales después de, inspirados por Cavallo, las cajas eran un subsidio diferido, perdón, un salario diferido que contribuían a una caja de todos los trabajadores y con un porcentual de todo lo que ganaba, y esa caja debía distribuirse conforme a las cargas de familia que tenia cada trabajador. Herramienta novedosa creada en Argentina, creada por los argentinos, inventada por los argentinos, pero permitía la no-discriminación entre trabajadores casados y trabajadores solteros, sino se elegía al soltero porque tenia menor demanda de salario. Esto lo creó comercio primero y luego se extendió a la industria y después al personal de (...), que fueron las tres grandes cajas que existían. Y eran de gestión tripartita, trabajadores, sindicatos, organizaciones gremiales empresarias y el Estado. Y precisamente había una enorme transferencia de recursos hacia las economías regionales, de las cuales particiapaban, y eran conscientes y apoyaba el sector empresario. Por eso digo una de las virtudes donde afloraba la responsabilidad social empresaria. Lo que pasa es que, de un decreto y un plumazo, Menem y Cavallo terminaron con las asignaciones familiares concebidas como un salario diferido, reaseguraba a los trabajadores por sus cargas de familia y terminó siendo una asignación más no emergente de la caja, porque esa recaudación del 8% terminó siendo un 1,5% para el seguro por desempleo, y el resto a renta general, y a los trabajadores terminó pagándose asignaciones familiares desde la cuenta general del presupuesto del Estado. Entonces quedo como quería Cavallo, convirtiéndolo en un impuesto, en una carga impositiva para que sigan llorando muchos de los empresarios en lugar que sea salario diferido, como fue concebido y que era una herramienta absolutamente solidaria entre los trabajadores.