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Legislación/Jurisprudencia/ Accidentes de Trabajo Responsabilidad y Exenciones


BENEFICIARIOS  -  RESPONSABILIDAD


 

 

 

 

 

 

 

 

SUJETOS BENEFICIARIOS

 

 

1) Muerte del trabajador. Perjuicio a sus padres. Necesidad de prueba del daño ocasionado. Improcedencia: En lo atinente al perjuicio que la muerte del actor haya ocasionado a sus padres, considero de utilidad señalar que esta Cámara, en casos similares, ha expresado: "...los herederos necesarios -en el caso los padres- del trabajador adulto que falleciera como consecuencia de un accidente de trabajo, no necesitan probar el daño que esa muerte les produjera, en razón de que la ley admite la existencia de un perjuicio cierto, dejando sólo librado a la prudencia del juzgador y de acuerdo con las particularidades del caso, la fijación del monto del resarcimiento" ("Vuoto, D. c/Telefunken Argentina SA" - CNTrab. - Sala II - 30/11/76); ídem "...los padres del trabajador mayor de edad fallecido en un accidente de trabajo, accionando por la vía del derecho común, tienen derecho a la reparación del infortunio sin que resulte necesario acreditar que el causante les asistía regularmente" ("Orsi, H. y otro c/Cía. de Seguros Hemisferio SA" - CNTrab. - Sala V - sent. 28077 - 31/8/1981). (Voto del Dr. Nazar Anchorena.)

GUILLEN GIMENEZ, C. POR SI Y EN REPRESEN-TACION DE FIGUEREDO ARCA, J. c/CRABEL SACIFIA - CNTRAB. - SALA VIII - 26/2/1982

BD 5 - T 00141 - Documento Completo                  

 

 

 

 

2) Omisión de su designación. Herederos legales. Necesidad de acreditación del vínculo y su condición: El trabajador puede designar libremente el o los beneficiarios del seguro de vida obligatorio establecido por el decreto 1567/74; si no lo hace, corresponde a las personas indicadas en el artículo 145 de la ley 17418, es decir, los herederos legales. Dado que se trata de un crédito laboral "iure proprio" no es necesaria la declaratoria de herederos y posesión de la herencia (cfr. arts. 3412 y 3414, CC), siendo suficiente la simple acreditación del vínculo y su condición.

MILLER DE MARCOTE, ANA c/SAN EDUARDO ES-TACION DE SERVICIO SRL - CNTRAB. - SALA IV - 23/5/1986

BD 10 - T 00782

 

 

 

 

3) Padres del causante. Pago de la indemnización a los mismos. Procedencia: Cuando se acciona por la vía civil, los padres del trabajador fallecido constituyen derechohabientes, se encuentren o no a cargo de aquél (art. 1109, CC), toda vez que se presume el daño material que la muerte del hijo representa a sus padres, pues de ordinario los hijos brindan positiva ayuda y sostén a la hora de vejez a aquéllos.

GONZALEZ, JUAN c/COMMFER SA - CNTRAB. - SALA VII - 23/5/1989

BD 5 - T 01516 - Documento Completo              

 

 

 

 

4) Derechohabientes: Para que no rijan los límites de edad establecidos por el artículo 39 de la ley 18037, es necesario que los derechohabientes se hallen incapacitados para el trabajo y a cargo del causante a la fecha del fallecimiento de éste, o incapacitados a la fecha en que cumplieran los 18 años de edad. La conjunción "y" determina la necesidad de acreditar ambos extremos. Lo mismo cabe expresar para los requisitos establecidos en el artículo 40 de la norma citada.

FRIAS, MARIA CRISTINA c/ITAQUI SA Y OTRO - CNTRAB. - SALA IV - 30/5/1997

BD 2 - T 02625 - Documento Completo                

 

 

5) Accidente de trabajo. Derechohabientes. Padres del causante. Pago de la indemnización. Ley aplicable: El artículo 18 de la ley 24557 remite al artículo 53 de la ley 24241 a fin de establecer quiénes revisten la calidad de derechohabientes y en la enumeración taxativa de esta última norma no se contempla el caso de los padres del trabajador fallecido cuando éste no posee cónyuge supérstite, conviviente o hijos. Como tales beneficiarios lo son “iure propio”, tal circunstancia impide correspondencia alguna con el esquema hereditario (“iure sucesionis”) que prevé el Código Civil; y aunque el decreto 1278/00 incluyó a los progenitores entre los beneficiarios de las prestaciones previstas en la ley de riesgos, no puede aplicarse en un accidente ocurrido con anterioridad a su publicación en el Boletín Oficial (3/1/2001).

LEVY IGLESIAS, MARINA Y OTRO c/CONSOLIDAR ASEGURADORA DE FONDOS DE JUBILACIONES Y PENSIONES A.F.J.P. Y OTRO s/ACCIDENTE - C.N.TRAB. - SALA III - 29/6/2001

B.D. 4 - T 03309 - Documento Completo            

 

 

 

 

 

 

RESPONSABILIDAD. EXENCIONES

 

 

1) Culpa grave de la víctima. Inexistencia: La demandada, condenada a pagarle a la actora una indemnización por accidente de trabajo fatal y gastos de sepelio apela, pero limita sus agravios a la defensa de culpa grave de la víctima que opuso y que no fue tratada por el a quo.

Según la quejosa esa culpa grave la habría configurado el que el causante, portador de una afección cardíaca, fumara, no requiriese servicios médicos y continuara trabajando como chofer. La culpa grave, según la doctrina raya con el dolo y no incluye la ligereza, la torpeza ni la imprudencia profesional.

En consecuencia y al no haberse invocado que el dependiente hubiera violado alguna orden expresa del empleador ni probado que supiera el trabajador la magnitud del peligro al que se exponía, el caso no puede considerarse comprendido dentro de la hipótesis de culpa grave que establece la ley 9688 y la sentencia debe ser confirmada.

NORIEGA, H. C. c/ATRIO, A. - CNTRAB. - SALA VI - 12/11/1975

 

 

 

2) Acción civil. Indemnización. Improcedencia por culpa de la víctima: Mientras el actor se hallaba manipulando una damajuana con ácido en el curso de sus funciones para la demandada, el recipiente se rompió y el contenido se derramó sobre la pierna y pie izquierdos, dejándole una secuela evaluada como la pérdida del 6% de la total obrera. Como el propio accionante admitió que el hecho ocurrió cuando se hallaba sin las botas que se le suministran como elemento de seguridad, el a quo desestimó su reclamo fundado en el artículo 1113 del Código Civil porque estimó que su conducta se debe entender culposa en los términos del artículo 512 del mismo Código. Contra su decisión recurre el vencido y a mi juicio no le asiste razón.

El artículo 1111 del Código Civil excluye la responsabilidad cuando hay culpa de la víctima y el propio 1113 la del dueño o guardián de la cosa en el mismo supuesto, aun tratándose de cosas riesgosas o viciosas. En cuanto a culpa, esta Sala ha dicho antes de ahora que en el campo de la responsabilidad civil, tal situación debe apreciarse de conformidad con lo que dispone el artículo 512 (tal como hizo el a quo) unido al 902, que dice que "cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y pleno conocimiento de las cosas, mayor será la obligación que resulte de las consecuencias posibles de los hechos" (esta Sala, sent. 42113, 21/4/1978, "Muñez, José María c/ELMA").

MONZO, P. G. c/MERCEDES BENZ ARGENTINA SA - CNTRAB. - SALA IV - 24/11/1978

 

 

 

 

3) Suceso extraordinario que cambia el curso ordinario de las cosas. Culpa grave. Inexistencia: Si se analiza la conducta de la víctima -viajaba sentado en el estribo de un vagón de ferrocarril- es preciso convenir que ha sido notoriamente imprudente asumiendo sin margen de dudas un cierto riesgo. Riesgo al que con demasiada frecuencia, por no decir diariamente, se exponen no pocos pasajeros de nuestros ferrocarriles, pero el que necesariamente no conduce inexorablemente a consecuencias dañosas como en el caso en examen. Es decir que necesaria o regularmente un viaje en esas condiciones no desemboca en un accidente, si no acaecen circunstancias imprevisibles (el "violento cimbronazo" de autos que lamentablemente cambia el curso normal de los acontecimientos). De allí que al actor no pueda imputársele culpa grave en la producción del hecho dañoso, por lo que no cabe encuadrarlo dentro del marco excepcional del artículo 4º de la ley 9688, y siendo por consiguiente indemnizable en los términos de los artículos 1º y 8º, inciso c), de dicha ley.

Si la actitud del trabajador accidentado no conduce necesariamente a la producción del daño y sólo implica la asunción de cierto riesgo, el daño determinado por un suceso extraordinario que cambia el curso ordinario de las cosas, no configura culpa grave, ya que para determinar la culpa en que incurrió la víctima de un accidente de trabajo debe tenerse en cuenta el grado de previsibilidad de la consecuencia dañosa. Cuando el daño sea derivación necesaria o normal del acto y deba acontecer según el curso normal u ordinario de las cosas, la falta de previsión del obrero accidentado es calificable como grave.

ARAGON, H. E. c/LA NACION COMPAÑIA ARGENTINA DE SEGUROS SA - CNTRAB. - SALA II - 26/4/1978

 

 

 

 

4) Artículo 4º, inciso a), de la ley 9688. Culpa grave. Caracterización: El segundo aspecto de los agravios es el referido a la decisión del a quo de no admitir la defensa de culpa grave que la empresa dedujo basada en el inciso a) del artículo 4º de la ley 9688 y que en el responde pretendió fundamentar en los propios términos de la demanda transcribiendo una parte de ésta en la cual el actor admite que "el día 8 de febrero mientras era trasladado por una máquina montacarga de propiedad de ELMA a las 18 y 40 y en oportunidad de descender de la misma ... cayó pesadamente fracturándose el cuello del pie derecho...". De ese relato extrae la accionada como conclusiones: que Cañete obró "con una total falta de previsión, de atención o cuidado" porque "utilizó para transportarse una máquina montacarga como lo reconoce en su demanda, artefacto, como se probará, absolutamente inadecuado para llevar personas, ya que estaba destinado únicamente a mover bultos pesados, teniendo exclusivamente espacio para el motorista que la manejara", que "no cuenta con agarraderas y sus estribos suelen estar salpicados con aceite de la propia máquina lo que acentúa su peligrosidad", que el actor "no tuvo ninguna necesidad de subir a la máquina aludida para alejarse del lugar de trabajo", que "normalmente cubre a pie (el trayecto) hasta la salida y que hizo el original traslado por gentileza del montacarga", que no se vio obligado por ninguna necesidad para hacerlo sino por "simple comodidad, capricho o por resultarle agradable".

Realmente he transcripto largos párrafos del responde porque me extraña que a esta altura de la elaboración doctrinaria y jurisprudencial referida al concepto de "culpa grave" en la ley de accidentes de trabajo se pretenda encuadrar el caso sub examen en este supuesto. Casi ni sería necesario citar la jurisprudencia, y la doctrina ha dicho que el concepto está dado cuando la víctima se expone al peligro voluntaria y conscientemente con una temeridad equivalente al dolo, vale decir, a la intención de dañarse para obtener el beneficio.

CAÑETE, P. c/ELMA - CNTRAB. - SALA IV - 29/11/1976

 

 

 

5) Acostumbramiento profesional al riesgo. Culpa grave de la víctima. Inexistencia: El esposo de la actora, Angel N. N., que trabajaba para la demandada desde febrero de 1969 y se desempeñaba como oficial montador mecánico en la obra que se realizaba para SEGBA sufrió un accidente del trabajo, que provocó su fallecimiento, el 2 de mayo de 1974. El hecho se produjo al caer "desde unos 9,30 metros en el momento que había ascendido sobre una estructura en proceso de montaje" y había sido llamado por otro operario para que verificara si se podían colocar los bulones que aseguraban la viga, y, en esas circunstancias, mientras caminaba por la viga sobre la cual estaba sentado el otro operario y al pretender pasarlo, pisó en la punta de un tablón que no estaba amarrado y cayó al vacío.

La víctima no tenía puesto el cinturón de seguridad cuando ocurrió el hecho y tampoco los otros operarios. Al respecto, cabe destacar que el capataz Quevedo declaró "que no era posible el uso de cinturones de seguridad en la zona del accidente pues la altura no requería riesgos", ya que "el trabajo es peligroso a partir de los 8 metros de altura". Sin embargo, la víctima cayó desde 9,30 metros de altura, no se arbitró ninguna medida para que los operarios trabajaran con el cinturón ni se amarró el tablón, ni se adoptó ningún otro tipo de medida para evitar el riesgo, no obstante estar presente el capataz y a pesar de las observaciones formuladas con anterioridad por SEGBA sobre la inobservancia de medidas de seguridad en los lugares de trabajo (L. 19587, arts. 1º, 4º y 8º, D. 4160/73).

Si se tiene en cuenta que el esposo de la actora realizó las mismas tareas durante más de cinco años, que, como lo admite la demandada, el trabajo era de riesgo y la víctima actuó "con la confiada imprudencia de los trabajadores de altura", y que éste no es otra cosa que el acostumbramiento profesional al riesgo que produce conductas mecánicas de descuido, entiende que aquél no tuvo culpa alguna en la producción del accidente.

OVEJERO DE NUÑEZ, R. L. c/ARCOMETAL SAIC - CNTRAB. - SALA VI - 31/3/1977

 

 

 

6) Acción civil. Daño causado por el riesgo o vicio de la cosa. Prueba en contrario. Inexistencia: Desde ya señalo que, a mi criterio, la pretensión del accionante debe acogerse, pues entiendo que es de aplicación en la especie la doctrina sentada por Superior Tribunal de este Estado en la causa antes mencionada ("Blanco, Francisco c/CIABASA"). En el indicado pronunciamiento la Suprema Corte ha decidido: "Producida la opción de un régimen como en autos, corresponde aplicar el artículo 1113 estableciendo el principio de que estaba a cargo del empleador la exoneración de la responsabilidad, acreditando la culpa de la víctima, por la inversión del 'onus probandi'". Quedó probado en la segunda cuestión del veredicto, que el demandante padece de lumbociatalgia que afecta la capacidad laborativa. Dicha dolencia reconoció una relación de causalidad con las tareas cumplidas al servicio de la accionada.

La demandada no trajo prueba alguna que acreditara la culpa del actor para eximirse de responsabilidad, por tanto el daño causado a éste le es imputable, ya que se trata de un daño causado "por el riesgo o vicio de la cosa" (art. 1113, 2º supuesto del segundo párrafo, CC). La "cosa" del artículo 1113 del Código Civil tiene un sentido amplio y no se limita a la definición del artículo 2311 del mismo cuerpo legal. Aquí la "cosa" es toda la explotación empresaria y el riesgo que crea la empresa con dicha explotación. En este sentido un pronunciamiento judicial ha dicho: "La cosa a que se refiere el artículo 1113 del Código Civil no es aquí un objeto determinado y preciso. Es toda la instalación, la fábrica, las máquinas, la materia prima y, sobre todo, el polvillo que flotaba en el ambiente que es de carácter nocivo y pernicioso" (TTrab. Nº 2 San Martín - 29/4/1975 - "in re": "Cardozo de Zamudio, Petrona c/Indasbest, SA s/enfermedad" - Sensus - T. XV - pág. 119).

CELIZ, J. A. c/MONOFORT SAIC - TTRAB. Nº 1 LA MATANZA - 27/4/1977

  

 

 

7) Acción civil. Frío. Cosa productora del daño: El primer agravio planteado con respecto a que no ha determinado la sentencia qué cosa produjo el daño para encuadrar el caso en el supuesto del artículo 1113 del Código Civil, no puede ser admitido porque se trata de una defensa no articulada en el responde y porque, de todos modos, el sentenciante determinó que si bien el frío no puede ser considerado cosa en el sentido de la norma, lo son las maquinarias que lo producen. Comparto el juicio del sentenciante y estimo que es un simple esfuerzo dialéctico sin base en el derecho, la argumentación que realiza el recurrente acerca de si el frío es o no elemento inmediato que provocó el daño, en tanto que las máquinas sólo estarían mediatamente ligadas con el resultado.

GOROSITO, D. c/SA FRIGORIFICO MONTE GRANDE LTDA. - CNTRAB. - SALA IV –

29/2/1980

 

 

 

8) Trabajador sin experiencia. Culpa de la víctima. Inexistencia: Tratándose de un obrero nuevo dentro de la empresa, le corresponde a ésta extremar las medidas para evitar la producción de un accidente, consistentes en impartir una adecuada instrucción sobre el modo de obrar y prevenir riesgos de las maquinarias que deba utilizar. En consecuencia la inexperiencia del trabajador accidentado no hace presumir su culpa.

BERMUDEZ, H. A. c/ESTABLECIMIENTO MODELO TERRABUSI SA - CNTRAB. - SALA V - 26/4/1978

 

 

 

 

9) Carácter riesgoso de la cosa: Ver fallo 34.

ORTIZ, VENANCIO c/CON-MOR SRL Y OTRA - CNTRAB. - SALA V - 15/12/1983

BD 4 - T 00262 - Documento Completo                  

 

 

 

10) Acción de derecho común. Exención de la responsabilidad del empleador. Requisitos: La culpa de la víctima exigida por el artículo 1113 del Código Civil como eximente de la responsabilidad del dueño o guardián de la cosa, debe exceder del mero descuido que causa la repetición de actos casi mecánicos.

BARBOZA, FELIX c/MADERERA GUILLON DEL PARDAL - CNTRAB. - SALA VII - 22/8/1988

BD 9 - T 01299

  

 

 

11) Acción de derecho común. Caso fortuito. Responsabilidad patronal. Exención: Si está comprobado que el causante sufrió un accidente cerebro-vascular que le provocó la pérdida de conocimiento con posterior caída seguida de muerte, de ello se deduce que tal hecho no obedeció al riesgo o vicio de la cosa, sino a una causa inherente al trabajador. Dicho accidente cerebro-vascular constituye un caso fortuito en los términos del artículo 514 del Código Civil y, aunque el artículo 1113 de este cuerpo legal no lo mencione como causa de exención de la responsabilidad, no cabe duda de que el caso fortuito está en el origen del daño, por lo que no hay responsabilidad del dueño o guardián de la cosa.

YOUNG DE AGUIRRE, BEATRIZ c/ELMA SA - CNTRAB. - SALA I - 28/11/1990

BD 8 - T 01649 - Documento Completo                  

 

 

 

12) Acción de derecho común. Culpa del dependiente. Exención de la responsabilidad del empleador. Improcedencia: El empleador no puede eximirse total o parcialmente de responsabilidad pretendiendo hacer recaer sobre el dependiente las consecuencias de su conducta negligente. El deber de seguridad es propio del principal y no puede ser delegado en sus destinatarios ni en terceros extraños a la explotación.

CASTRO, DIEGO ISAAC c/ALDO J. CAPPELLETTI SA - SC BS. AS. - 6/10/1992

BD 7 - T 01808 - Documento Completo                  

 

  

 

 

13) Responsabilidad patronal. Conducta culposa. No configuración: La masificación de conductas riesgosas, tales como viajar colgado de un colectivo, cruzar con el semáforo en rojo, etc., que se producen sobre todo en las denominadas horas pico, hace que el común de la gente que usualmente utiliza los medios de transporte mencionados pierda la conciencia de los posibles daños que pueden sobrevenir a las acciones mencionadas, por lo que el causante pudo no haber previsto las consecuencias dañosas de su actitud.

YVAÑEZ, MARIA ESTHER c/MANUFACTURA ALGODONERA ARGENTINA SA - CNTRAB. - SALA III - 10/6/1993

BD 7 - T 01915 - Documento Completo                  

 

 

 

 

14) Responsabilidad patronal. Imprudencia del obrero: Para evaluar la conducta de un trabajador víctima de un accidente de trabajo debe tenerse principalmente en cuenta que en ella influyen preponderantemente el carácter rutinario de la tarea y el acostumbramiento a su ejecución, lo que lleva a un debilitamiento de un adecuado comportamiento, es decir, que la rutina facilita que el obrero se acostumbre al riesgo profesional y por lo tanto puede llevarlo a asumir actitudes mecánicas, entre las que se inscribe, sin lugar a dudas, una eventual distracción en el fiel cumplimiento de la labor encomendada.

GEREZ, SANTA CATALINA c/RELIMAR SA - SC BS. AS. - 12/10/1993

BD 7 - T 01925 - Documento Completo                  

 

 

 

 

15) Acción de derecho común. Riesgo o vicio de la cosa. Responsabilidad del dueño o guardián: Cuando en la producción del daño interviene una cosa que presenta riesgo o vicio, el dueño o guardián responden de manera objetiva. Para eximirse de responsabilidad se debe acreditar la concurrencia de lo previsto en la parte final del segundo apartado del segundo párrafo del artículo 1113 del Código Civil, es decir, que la conducta de la víctima o de un tercero interrumpió total o parcialmente el nexo causal entre el hecho y el daño.

OCAMPO, JUAN R. c/CONSTRUMETAL MULLER SACI Y OTRO - SC BS. AS. - 14/12/1993

BD 13 - T 01940 - Documento Completo               

 

  

 

 

16) Acción de derecho civil. Seguro contra accidente. Responsabilidad de la aseguradora de riesgos del trabajo. Deber de control: La aseguradora de riesgos del trabajo no asume obligaciones directas relacionadas con el éxito del plan de mejoramiento, ni es garante de su cumplimiento por parte del asegurado. En lo concerniente a la vigilancia de la ejecución del plan, supone visitas periódicas cuyos resultados se vuelcan en informes. En la industria de la construcción, las aseguradoras deben establecer un plan de visitas para verificar el cumplimiento de los planes de seguridad de cada obra. Cuando en el curso de una visita detecten incumplimientos al programa, pueden solicitar que se efectúen correcciones pertinentes inmediatamente, o en un plazo de quince días y el incumplimiento del empleador debe ser denunciado ante la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. No es carga de las aseguradoras vigilar diariamente y durante toda la jornada de trabajo, todo lo que se hace en cada obra, ni facultad suya impartir instrucciones acerca del modo de realizar las tareas, o impedir su realización, aun en condiciones de extremo riesgo (del voto del Dr. Morando, en mayoría).

RIVERO, MONICA ELVIRA P/S Y EN REP. DE SUS HIJOS MENORES ELISA SEBASTIAN Y ELISA NOELIA PAMELA c/TECHO TECNICA SRL - CNTRAB. - SALA VIII - 18/10/1999

BD 16 - T 02804 - Documento Completo               

 

 

 

 

17) Incapacidad preexistente. Examen preocupacional. Deber del empleador: El examen preocupacional, exigido por la ley 24557 en su artículo 6º, punto 3, inciso b), es una garantía no sólo para el trabajador, sino también para la empresa, a quien le corresponde determinar la realización del mismo. Ahora, si ésta no utiliza dicho derecho acordado por la ley, no puede alegar tardíamente la existencia de una incapacidad "preexistente", sobre todo en situaciones donde el actor fue pasible de un accidente de trabajo. En consecuencia, no constituye un exceso de rigor formal que las comisiones médicas hayan descartado la preexistencia invocada por la apelante, toda vez que, a estar a lo dispuesto por el referido artículo 6º, punto 3, de la ley 24557, la acreditación mediante examen preocupacional, efectuado según las pautas establecidas por la Autoridad de Aplicación, deviene en condición ineludible para que las incapacidades preexistentes a la iniciación de la relación laboral queden excluidas de los alcances de la misma ley (del voto de la mayoría -argumento del Dr. Chirinos-; el Dr. Laclau votó en disidencia).

STROZZI, HUGO JOSE c/ASOCIART ART - CFSS - SALA III - 5/11/1999

BD 3 - T 02920 - Documento Completo                  

 

 

 

18) Régimen. Ley 24557. Afección no incluida en el laudo 156/96. Acción civil. Procedencia: En el caso, la afección por la cual se reclama reparación no está incluida en el listado que prevé el laudo 156/96; por lo tanto, resultan aplicables las previsiones que la propia ley de riesgos del trabajo establece, esto es que la eximición de responsabilidad civil del empleador depende de un hecho concreto, que el trabajador o sus derechohabientes reciban las prestaciones del sistema (conforme art. 39, LRT). En efecto, dicho artículo dispone que “las prestaciones de esta ley eximen a los empleadores de toda responsabilidad civil frente a sus trabajadores…”. Como ha señalado Juan C. Martorana, fácil es interpretar la norma “a contrario sensu”, en el sentido de que “si no hay prestación de ley, no corresponde eximición de responsabilidad alguna”. Las enfermedades laborales no enlistadas en el laudo 156/96 no tienen prestaciones de la ley. En consecuencia, no funciona la eximición de responsabilidad civil del empleador por propia disposición de la ley de riesgos del trabajo (art. 39), sin necesidad de declaración alguna de inconstitucionalidad

del artículo 6º.

FERNANDEZ IPOLITO c/TECNYCON SA Y OTRO - CNTRAB. - SALA X - 26/2/2001

BD 8 - T 03065 - Documento Completo